viernes, 16 de octubre de 2009

LA VIDA EXAGERADA DE BRANDOLERO IV
8:55 p. m.

LA VIDA EXAGERADA DE BRANDOLERO IV



IV


Casi vivía con él, a pesar que vivía prácticamente lejos de mi casa, siempre se quedaba a dormir, se servía el desayuno, comía de mis frutas, jugaba con mi play station mientras yo iba a estudiar y el vago este se la pasaba de haragán todo el día metido en el facebook y en el “Teken Tag” 5 del play 2 que estaba en mi cuarto.


Por ese entonces estaba en parciales, llegaba a casa y mi estimado Brandolero seguía metido en sus vicios: jugar play, fumar, entrar al internet, ver pornografía gratis y debes en cuando llamar a alguna de esas meretrices y meterlas a mi cuarto.


¿De dónde sacaba dinero? No lo sé. Pero lo que era yo, tenía mi dinero bien guardado bajo veinte llaves. Sus padres le enviaban semanalmente cien soles, pero no creo que eso le fuese suficiente para pagar sus vicios. Pues fíjate una de esas prostitutas, la más feita, por un polvo nomas te cobraba veinte lucas y le tenías que pagar el pasaje del taxi ida y vuelta. Los cigarros, al día tres cajetillas de Hamilton, un presupuesto aparte, alguna que otra veces unas cuantas cervezas, pero lo que era el porno y los juegos le salían gratis por que yo se los daba, no porque fuera huevón si no porque me daba pena, su vida era una piltrafa, igual que su cuerpo, estaba todo ético a consecuencia de los cigarros y su despreocupación por sus ingestas.


Yo le decía: ¿Oe huevón, haz algo, no te aburre esa vida? No ni creas, es chévere, porque no todos los días tiras con la misma prostituta, no todos los días ves la misma porno, no todos los días juegas el mismo juego, no todo los días compras el cigarro en la misma bodega, todos los días- claro depende de uno- pueden ser distintos. Era cierto tenía muchísima razón, yo me quejaba de estar metido en la universidad todo el día, pero no me daba cuenta de que en la universidad hacia cosas distintas cada día.


Hasta que un día conocí a un pata que era del Opus Deis. El pata me llevó a varias de las misas en la iglesia a la que él iba. Yo creía en Dios, siempre lo voy a hacer, pero no concordaba con esa manera tan estricta de adorarlo. Así que decidí alejarme de ese pata y me afiancé mas con Dios yendo a una de esas congregaciones cristianas que estaban cerca de mi casa, en realidad ahí si me sentía bien, las palabras del pastor me fortalecían y fortificaban más mi fe.


- Nunca he hablado contigo – me dijo el pastor antes de que me fuera.


- No ha habido la oportunidad.


- Pero cuéntame, te siento agobiado.


- No, simplemente son los parciales en la universidad


- Ya sabes que si tienes algún problema solo confía en Dios y el te ayudara


- Si lo sé


- ¿Y por qué no traes amigos? Invitalos…


Fue como un baldazo de agua o como una señal que me decía: Ayuda a Brandolero. O como un robotsito programado a ciertas horas que me decía en el cerebro. Brandolero necesita ayuda, pi, pi, pi. Asi que decide ayudarlo.


Después de mi examen llegué a casa cansado. Además de soportar dos horas de filosofía con el viejito Ramírez debo soportar a Brandolero y sus pendejadas. Pues el muy confianzudo estaba en mi cuarto con una puta. A regañadientas esperé que la sesión terminara. Estaba ofuscado e iba a hablar muy seriamente con Brandolero. Después de media hora la puta salió, era una morena alta con buen trasero, y atrás de ella venía Brandolero, con el calzoncillo puesto y exhibiendo su cuerpo nada escultural ante mi mirada que decía: ¡Pobre huevón! Pero no dudé, tenía que hablar con él, tenía que decirle todo lo que me fastidiaba de él y decirle que no sea tan conchudo con mis cosas.


- Habla edu, ¿Que tal las clases? – me dijo mientras se rascaba los bellos púbicos.


- Eso es lo de menos huevón, tengo que hablar muy claro contigo – le dije con voz fuerte


- Suave papi, no te alteres, dime que pasa, hay alguien que te quiere pegar, pues fácil vamos a Chorrillos y contratamos un par de lobos que te ayuden.


- Nada de eso. Ya estoy harto de que seas – y te lo digo así tajante- un reverendo conchudo de mierda.


- ¿Por qué? ¿Qué pasa?


- ¿Cómo que qué pasa? Te parece poco que metas putas a mi cuarto, te quedes todo el día en mi casa, vivas de mi comida, de que llegue a mi casa y esta apeste a cigarro, de que encuentre la cocina echa mierda.


- Pucha perdón, no sabía que te jodía.


- Sí, huevon, me jode y mucho y ya me tienes harto, chambea carajo, haz algo productivo, además huevón tienes tu jato, porque chucha para todo el día metido en mi casa, ¿Porque no haces tus pendejadas en tu casa?


- Pucha edu, admito mi error, perdón pe, es que mira pucha, en mi casa no hay tele, no tengo play, a veces ni como porque no hay nada en la refri…


- ¿Y que mierda haces con la plata que te mandan tus padre?


- Déjame continuar. Pucha ese dinero no me alcanza Brother…


- Chambea pe Huevoooon


- Pucha tu sabes que mi vida esta jodida, el próximo año recién voy a estudiar y trato de vivir al máximo este poco tiempo que me queda de vagancia.


- Pucha no seas conchudo pues, ¿Y qué? Por eso te das el gusto de hacerlo en mi casa. Eres una boca a la que tengo que mantener. Parezco tu padre carajo.


- Tienes razón, voy a coger mis cosas y ya no voy a venir a tu jato


- No te hagas el resentido tampoco, sabes que puedes venir a mi casa, a mi no me jode que jueges con mi play, que veas tele, hasta que veas porno, pero lo que me jode es que traigas putas y te las tires en mi cuarto, de que la casa apeste a nicotina, de que la cocina este hecha una porquería. Por lo menos si vas a quedarte en mi casa, trata de mantenerla decente, no eres el único que vive aca. No puedo ni estudiar porque me aturde la cabeza el olor a cigarro, el ambiente es una porquería, no puedo concentrarme.


- Prefiero no ocasionarte problemas y mejor me voy a ir- dijo Brandolero ahora con voz de mongolo ofendido.


- Pucha ten en cuenta de que mis viejos están en el extranjero, porque si estuvieran aquí, no podrías venir a mi jato casi nunca, solo te pido que seas considerado. Además huevon, no ves que te cagas el pulmón, deja de fumar, la paja a cada rato también hace daño, fornicas casi siempre, mírate, eres una piltrafa, tas carcomido por lo vicios.


- Me has hecho reflexionar, mira mejor me voy a ir…


- No huevon, quédate, no voy a negar que si te vas me voy a sentir solo, eres como mi hermano, aunque con sus miles de defectos trato de aguantarte, quédate, solo te pido que hagas las cosas bien, que cambies tu manera de vivir.


- De veras aprecio tus palabras, está bien me voy a quedar y te prometo que voy a cambiar. Pucha pero lo de los cigarros progresivamente pues, necesito alguien que me oriente, no puedo dejarlos así nomás, no estoy tranquilo cuando no fumo.


- Si ya lo sé, si hasta cuando vas al baño entras con tu cigarro encendido. Pero yo te prometo que te voy a ayudar, mira, mañana hay una reunión a la iglesia a la que voy, vamos te va a ayudar.


- Está bien cholo, está bien, gracias por todo.


Nos dimos un abrazo y Brandolero saco de su gabardina desgastada un cigarro, lo quiso encender con el zippo que mi viejo me había regalado y que él lo había tomado por asalto, pero yo le interrumpí: Por ahora no, hasta hoy basta. Está bien Brother- respondió resignado Brandolero.


Al día siguiente se alistó- cosa rara en él- para ir temprano a la cita que teníamos con la iglesia. Ya compare, estoy listo- me dijo y al verlo quedé asombrado, en verdad era otro Brandolero.


Fuimos a la iglesia caminando, porque estaba cerca, como a seis cuadras. Al llegar el pastor nos predico sobre la importancia de Dios y que este puede sanar si uno se entrega por completo a él, conto la parábola de la mujer que toco su manto con fe y se sanó. Veía a Brandolero muy atento, al parecer le estaba gustando por lo menos un poco.


Terminó la predica y nos acercamos donde el pastor, le pedí que orara por nosotros. El nos escucho y nos tomó de las manos y le pidió al señor por nuestra bendición. En efecto si, tuvo sus logros ir a misa, Brandolero era otro, procuraba ya no fumar, ya no llevaba putas a la casa y se masturbaba raras veces.


Eso sucedió por el lapso de una semana. Un día volví de clases trayendo unas películas y una pizza para comer. Entré a la casa y escuche uno pequeños jadeos de excitación. Me costó tragar saliva. El olor a cigarro era más insoportable que antes, el televisor estaba encendido, la computadora también, con varios links y descargas pornográficas en espera. Todo era raro. El maldito Brandolero había vuelto a lo mismo. Patee la puerta de mi casa y efectivamente Brandolero estaba teniendo relaciones con una trigueña de pelo largo. Solo lo vi y el huevón dejó a la puta en la cama, se levantó de esta para darme una explicación. Yo le negué con la cabeza. Brandolero despacho a la prostituta y en su afán de querer arreglar las cosas las jodía más. Como digo era muy torpe.


- La cagaste huevon, tan bien que lo estabas haciendo –le dije con una negativa en la cabeza


- Puta no puedo, no pude controlarme


- No jodas huevón, lárgate de mi casa


- Pucha amigo quiero quedar bien contigo, ya sé que he hecho mal…


- Más que mal huevon, lo hiciste peor que antes. Mira me cagaste el plan, yo que traía unas pelis y una pizza pa distraernos un toque.


- ¿Serio? Pucha perdón, pero podemos arreglarlo


- No huevón, lárgate


Brandolero cogió sus cosas y fue la primera vez que lo vi soltar una lágrima. Me acerque y le dije: Tú puedes hombre, tú puedes, solo falta voluntad. Perdón- me dijo- perdón. Ni Dios pudo sanarme. Eso es porque tú no lo quisiste.


Me dio pena verlo llorar, me resigne y me acorde que el también era un incomprendido como yo, que a los dos nos gustaba ver la luna llena y le dije: Esta bien, quédate huevon, quédate, me vas a hacer falta y voy a extrañar tus huevadas. En mi mente pensé: más bien voy a extrañar tus torpezas.


Me abrazó y gritó mirándome a los ojos: ¡Desde hoy soy ateo gracias a Dios! Yo también lo abrasé y le dije despacio en el oído, como si fuera algo confidencial: Huevón si eres ateo, no crees en Dios ni en nada, solo en ti. Por eso- me respondió él-¿Por eso qué? No puedes decir soy ateo gracias a Dios, es un contradicción total.


- Puta tienes razón…


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